LAS BIENAVENTURANZAS, LOS SENDEROS DE LA SANTIDAD

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7 junio, 2018
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LAS BIENAVENTURANZAS, LOS SENDEROS DE LA SANTIDAD

LAS BIENAVENTURANZAS, LOS SENDEROS DE LA SANTIDAD

En su reciente exhortación apostólica Gaudete et Exsultate (alegraos y regocijaos) el papa Francisco nos ha ofrecido un texto precioso, y fácilmente comprensible, dirigido a todos los cristianos. El objetivo lo indica con claridad el sentido y el objetivo: Sobre la llamada a la santidad en el mundo actual. El Papa, que nos ha invitado a una conversión pastoral y misionera, a una renovación o reforma de las instituciones eclesiales de cara a la evangelización, nos hace ver que ello sólo tiene sentido sobre la base de la santidad de los bautizados.
Gaudete et exsultate recoge una idea ya puesta de relieve por el Vaticano II: todos estamos llamados a la santidad. El papa nos vuelve a recordar que no es la vocación de unos pocos ni requiere la salida de este mundo ni abandonar las actividades cotidianas ni exige una perfección total y constante. Debemos por ello perder el miedo a la santidad. El papa nos invita a ver la “santidad de la puerta de al lado”, a comprender que un vecino, un familiar, un conocido nuestro, puede ser un santo aunque no nos demos cuenta.
Cada uno de nosotros está llamado a reflejar un aspecto del misterio de Cristo. Esa es nuestra misión: hacer presente a Cristo amando en nosotros. A través de pequeños detalles, con gestos sencillos, con la garantía de que ello nos aporta también felicidad y gozo de vivir. Cada uno tiene su propio camino y su propio estilo de santidad. Tarea nuestra es descubrir ese camino concreto que nos permita reflejar un aspecto de la vida de Jesús. Eso será también un regalo para el mundo.
Las bienaventuranzas nos ofrecen el gran marco del seguimiento de Jesús, la vida de santidad y de la felicidad. Aunque en ocasiones tengamos que ir contra la corriente dominante en nuestra sociedad. Por eso aportamos algo nuevo, un regalo. Es hermoso releer las bienaventuranzas desde esta perspectiva, como hace el mismo Francisco:

Ser pobre en el corazón, esto es santidad
Reaccionar con humilde mansedumbre, esto es santidad
Saber llorar con los demás, esto es santidad
Buscar la justicia con hambre y sed, esto es santidad
Mirar y actuar con misericordia, esto es santidad
Mantener el corazón limpio de todo lo que mancha el amor, esto es santidad
Sembrar paz a nuestro alrededor, esto es santidad
Aceptar cada día el camino del Evangelio, aunque nos traiga problemas, esto es santidad.

                                                                                                                                       Eloy Bueno
                                                                                                             Profesor de la Facultad de Teología